Desde que tengo bitacorilla, no suelo despedir el año de forma explícita. Tal vez lo que escribo es más personal que otra cosa, y sin embargo, nunca suelo hacer ese gesto personal. Otros lo hacen con mucho estilo, como Ad astra, Guso, Cris o Rosita. Yo iba a despedirme, igual que el año pasado, con una canción. Pero claro, eso es muy festivo y, francamente, no estoy de humor (global).

¿Cómo despedir un año horrible como éste? Sí, ya sé que no es tan horrible. A los más importantes de mi vida (no a todos, por desgracia; este año se nos han ido algunos) los sigo teniendo a mi lado. Pero supongo que es más fácil fijarse en lo que se va que en lo que se queda. Y sí, ya sé que hacer eso es un error. Pero digan lo que digan en el curro soy humana.

Así que supongo que lo mejor será dejar que el 2008 se vaya sin hacer ruido...